El Sol es fundamental para la vida tal y como la conocemos, pero nuestra estrella al igual que muchas otras del universo, es una gigantesca máquina de fusión nuclear, muy activa y nada amigable si estas muy cerca o pasas mucho tiempo a su lado. Nuestro Sol, que posibilitó que la vida se levantara en este pedazo de roca llamada Tierra, hace ya unos 3.500.000 de años atrás, también puede ser muy peligroso. ¿Quieres saber qué maneras tiene de asesinarnos?
Uno: Cáncer por radiación ultravioleta.
Una muerte lenta.
Entre toda la luz que emite el Sol también se encuentra la radiación ultravioleta, cuya longitud de onda es muy corta (entre los 400 a 150 nm) por lo que es capaz de producir daño a nuestro ADN y generar mutaciones. Pero nuestro planeta posee una protección natural, la capa de ozono. Se trata de una zona dentro de la estratósfera, entre unos 15 a 50 km de altitud, que posee una mayor concentración de ozono (O3), que es capaz de absorber entre un 97 a 99% de la radiación ultravioleta de baja frecuencia (que es la más perjudicial para la vida).
En las últimas décadas se han realizado diferentes observaciones de la capa de ozono y se ha detectado una fuerte disminución producto de la acción humana por el uso de compuestos químicos (como refrigerantes, propelentes y funguicidas). Muy mal humanos.
Comparación del agujero en la capa de ozono sobre la Antártica en 1979 y 2008. (fuente: NASA)
Dos: Eyección de masa coronal (EMC) y tormentas geomagnéticas.
Muerte por caos global.
Las eyecciones de masa coronal ocurren cuando una inmensa onda de radiación y masa solar es expulsada al espacio y alcanza nuestro planeta, produciendo una tormenta geomagnética. La presión del viento solar con nuestro campo magnético genera una onda de choque que transfiere energía, incrementando la corriente eléctrica en nuestra magnetósfera, moviéndose hacia altitudes más bajas y dañando satélites comunicaciones, aviones en tránsito e incluso plantas de energía eléctrica ubicadas en suelo terrestre.
Ilustración de una EMC e impacto posterior en la magnetósfera de la Tierra. (Fuente: NASA)
Si bien no existe un efecto conocido entre las tormentas geomagnéticas y la salud humana, nuestra actual dependencia en las tecnologías hace pensar que un evento de estas características haría colapsar nuestro sistema energético, de agua potable, transporte y comunicaciones, entre otros.
Tres: Extinción total tras convertirse en una Gigante Roja.
Adiós planeta Tierra.
El Sol es una esfera de plasma en equilibrio hidrostático, la creciente presión en su interior es compensada por su propia fuerza de atracción gravitatoria. En su interior se fusiona hidrógeno produciendo helio, y en ese proceso se genera luz y calor. A medida que el hidrógeno se vaya agotando, el Sol comenzará a expandirse y se convertirá en una gigante roja, una estrella lo suficientemente grande para engullir a Mercurio, Venus y posiblemente la Tierra. ¿Cuánto falta para esto?
Si bien a nuestra estrella le queda “combustible” para brillar por unos 5.000 millones de años más, nuestro final ocurrirá mucho antes (pero no tanto). En unos 3.500 millones de años más, durante su lento proceso hacia una gigante roja, el aumento de su actividad y fuertes vientos solares extinguirán todo rastro de vida en nuestro planeta.
Solamente en su última etapa como gigante roja el Sol expulsará sus capas exteriores al espacio, dejando en su centro una estrella moribunda llamada enana blanca.
Nebulosa planetaria del Anillo, a unos 2.300 años luz de la Tierra. / HST. NASA.
Pero, ¿Cómo podemos saber todo esto?
La “magia” de la espectroscopía.
La espectroscopía es el estudio de la interacción entre la radiación electromagnética (luz) y la materia. Gracias a esta técnica es posible estudiar la composición y evolución de objetos tan distantes como las estrellas. En su luz está contenida toda la información que necesitamos. Por ejemplo, al explotar una estrella podemos observar todos los elementos que fabrica, como el oxígeno, el calcio, el carbono y el nitrógeno, entre otros, todos elementos son fundamentales para la vida como la conocemos.
Cada uno de nosotros está construido literalmente de polvo de estrellas.
¿QUIERES SABER MÁS?
Hipervínculos y descargas.
-01. Fotografía Solar -Guía docente –
-02. El Sol quiere matarnos -guía docente-
-03. Estrellas, espectroscopía y vida. -Guía docente-
Evolución de la capa de Ozono entre 1981 a 2018. (VR)
Eyección de Masa Coronal (EMC)
Registro de manchas solares realizadas por Galileo Galilei entre el 2 de junio al 8 de julio de 1612.R
Registro fotográfico de manchas solares realizada desde el Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia en diciembre de 1917.