Estamos acostumbrados a cocinar con energía, pero cuando hablamos de ella siempre pensamos en el gas o la electricidad como la fuente principal, y olvidamos a ese gran reactor nuclear que cada día nos baña con su luz y calor, el Sol, el mismo que además posibilita la vida en nuestro planeta.
Aún estando tan lejos, ¿será posible usar la energía proveniente del Sol para cocinar?
Te invitamos a realizar este experimento de cocina solar con materiales que puedes encontrar en tu propio hogar. Para eso vamos a necesitar:
– Una caja de zapatos.
– Papel de aluminio.
– Una cartulina gruesa.
– Palitos de brochetas.
– Malvaviscos.
– Témpera negra.
– Cinta adhesiva.
En la caja de zapatos, corta por el costado dos ranuras verticales de unos 10 cm de largo, de tal forma que el palito de brochetas pueda deslizarse a través de este.
Luego, toma una cartulina de cartón y fórrala por un lado con el papel aluminio. Puedes fijarla por el otro con ayuda de cinta adhesiva. Luego deposita esta lámina en la caja de modo que se curve dentro de ella, manteniendo el aluminio hacia arriba. Para que quede fijo, ajústala por los costados con cinta adhesiva.
Inserta dos o tres malvaviscos en la brocheta y ponlos dentro de la caja. Pinta uno de color negro con témpera (que lamentablemente luego no podrás comer), con el fin de comparar los tiempos de cocción.
Finalmente lleva la caja al exterior, ojalá cerca del mediodía, y deja los malvaviscos “cocinándose” por unos 5 minutos. Puedes utilizar el largo de las ranuras dentro de la caja para ajustar y centrar los malvaviscos.
Luego de tan solo 3 minutos ya podemos observar algunos cambios. ¿Por qué el malvavisco negro se ha cocinado antes que los demás? ¿Para qué curvamos la lámina de aluminio dentro de la caja?
Hoy en día, nuestras fuentes de energía están concentradas en recursos naturales que extraemos de nuestro planeta, pero son limitados y muchos de ellos tienen un efecto negativo en el medio ambiente. El Sol en cambio son entrega energía limpia, gratuita y muy estable.
Te invitamos a probar otras maneras de cocinar con el Sol y a convertirte en todo un “chef solar”.
Felices cielos despejados a todos y todas, y hasta la próxima.